Fuego, fuego, mucho fuego!

Fuego, fuego y mucho fuego… es lo que necesitas para cocinar de forma auténtica los Calsots. Si los quieres cocinar en casa y no tienes un lugar para encender fuego, pues en el horno también funciona.

Pruébalos en tu casa o sino ven al restaurante, donde también podrás disfrutarlos.

Recuerda, el Calçot es una cebolla, pero la única en el mundo que te hace sonreír.